Body
Mi hija puso karaoke y quiso que cantara una que yo según me sabía completita. Me sabía el coro, que no es lo mismo. Empecé bajito porque todavía sentía la garganta seca de hablar en la tienda, pero luego nos dio risa equivocarnos y acabé cantando más fuerte que ella. Me faltaba aire antes de terminar las frases, tenía que agarrarlo a media palabra y sonaba horrible. Qué gusto no tener que sonar amable ni explicar nada. Hasta la mandíbula se me aflojó, la traía apretada desde la tarde sin darme cuenta. Después tomé agua y me quedé en el sillón, descalza, con los pies calientes. Ella ya estaba escogiendo otra. Yo necesitaba un comercial.
Emotion
Mi mamá dijo que el domingo quería salir con una amiga y mi primera reacción fue preguntarle quién iba a quedarse con la niña. Ni siquiera le pregunté adónde iban. Me contestó que todavía no sabía, y se me quedó viendo de una forma que me dio pena. Luego me enojé porque también yo tenía turno, como si ella hubiera escogido el día para complicármelo. No es justo pensar eso, pero lo pensé. Ya le escribí al papá de la niña para ver si podemos cambiar unas horas. Todavía no contesta. Quiero que mi mamá salga y se la pase bien, de verdad, nomás me molesta descubrir lo rápido que doy por hecho que va a estar disponible. No se lo he dicho todavía.
Mind
La niña quiere ir de robot a la actividad de la escuela y yo ya estaba buscando uno para comprar cuando me enseñó una caja vacía y dijo que con eso. Me quedé pensando por qué a mí se me ocurrió primero pagar, si paso el día explicando que lo más caro no siempre sirve mejor. Ella quiere botones de colores y una puerta para guardar dulces, no un traje perfecto. Hicimos un dibujo y la puerta ocupa casi toda la panza del robot. La voy a dejar así, es su diseño. Lo que sí tengo que calcular es cómo va a sentarse en el camión con semejante caja. Eso no aparece en ninguna de las fotos bonitas que estuve viendo. Igual hay que llevarlo desarmado.