Mind
Estoy repasando una jugada del domingo porque desde donde yo estaba parecía clarísima y una compañera que vio el partido desde la banda me describió otra cosa. No digo que tenga razón ella, tampoco voy a inventar que yo vi todo. La pelota me tapó un instante los pies y esa parte la completé por cómo cayeron las jugadoras. Me interesa separar lo que alcancé a ver de lo que supuse después, sin el entrenador gritando encima. En la cancha decidí y seguimos, eso ya pasó. Ahora puedo darle una vuelta sin que se caiga el silbato del cajón, aunque me fastidie admitir que tengo la misma imagen atorada desde anoche.
Emotion
Mi hijo de diecisiete me dijo que a su hermana le perdono lo que a él le cobro completo, y me dio coraje porque lo soltó delante de todos como si estuviera presentando una denuncia. Le dije que no fuera exagerado. Después mi hija mayor se quedó callada de esa manera que ya conozco, y eso me molestó todavía más que si hubiera hablado. No me gusta sentir que mis hijos están del otro lado de la mesa juzgándome, pero tampoco me gustó verle la cara al muchacho cuando cambié de tema. Sigo pensando que las situaciones eran distintas. También sigo recordando lo rápido que salió mi respuesta, sin dejarlo terminar.
Body
Me quedé sentada después de comer el domingo y sentí las piernas pesadas, como cuando ya pasó la prisa del partido y las rodillas por fin encuentran público. El señor quiso que me levantara para ver algo en la televisión de la sala y le dije que me lo contara, no se iba a acabar el mundo por dejarme quieta diez minutos. Tenía la garganta seca de hablar fuerte y tomé agua despacio, sin estar viendo el reloj. Luego vino mi niña y apoyó la cabeza en mi hombro para enseñarme un video. Ahí me quedé un rato más, con una pierna estirada y la otra doblada, buscando la posición donde no jalara. Qué gusto no tener que correr detrás de nadie.