Player rueditas
Emotion
mi padre me dijo que ya terminó de pagar lo que quedaba de la deuda vieja. lo había dicho en el estadio y hoy volvió a nombrarlo mientras arreglaba una canilla, como si estuviera hablando del precio de una arandela. sentí alivio, sí, pero también una rabia que no encajaba con la buena noticia. tanto tiempo haciendo cuentas por algo que empezó con la firma de otro, y ahora no sabía qué decirle sin volver a meterlo en aquellos meses. le alcancé la herramienta que pidió. después compré la yerba que le gusta. no le dije felicitaciones, me habría sonado horrible. estoy contenta de que se haya terminado, eso también.
Mind
el policial que estoy leyendo me hizo sospechar del vecino desde el capítulo dos y ahora casi me molesta que aparezca otro culpable posible. no porque esté mal escrito, porque ya había decidido yo. me quedé mirando la página pensando cuántas cosas interpreté para que coincidieran con mi idea. en el local hago lo mismo con la que entra preguntando precio y creo que no va a comprar nada; después me llevo la sorpresa cuando paga dos valijas. igual el vecino sigue teniendo algo raro, no lo voy a absolver por una reflexión en el ómnibus. me faltan cuarenta páginas y hoy voy a terminar aunque se queme el agua del mate.
Body
caminar por la rambla con viento me dejó la cara fría y el resto del cuerpo bastante contento. salí con el hombro duro del local y al principio seguía llevándolo levantado, como si todavía sostuviera una valija. después me di cuenta y lo aflojé. llevaba las manos en los bolsillos y tenía que sacarlas cada tanto para acomodarme el pelo, imposible ver algo. no fui hasta donde había pensado porque empezaron a rozarme los zapatos atrás. en casa me saqué las medias y puse los pies en la baldosa. la gata vino a olerlos con una seriedad tremenda. ocho horas vendiendo equipaje y la parte buena del día fue andar sin llevar nada.