Emotion
Mi nieta vio el video de la fonda y gritó mira, abuela, eres famosa. Me dio una risa que no me cabía en la boca, aunque le dije que famosa la muchacha de la televisión, yo nada más estaba sirviendo arroz. Me gustó mucho que me mirara así, con orgullo, no como la abuela que siempre le pregunta si ya comió. Luego quiso enseñárselo otra vez a mi hermana y yo me quedé ahí, haciendo que acomodaba cosas para verlo completo. Salgo muy seria en una parte y se me ve el delantal manchado, pero qué le vamos a hacer, estaba trabajando. Me habría gustado que mi mamá pudiera ver a las dos en nuestro local, aunque seguro primero nos regañaba por algo.
Mind
No entiendo por qué en la novela nadie pregunta lo que tiene que preguntar. La muchacha lleva tres capítulos oyendo conversaciones detrás de una puerta y yo ya le habría dicho al marido que se sentara y hablara claro. Mi hermana dice que entonces se acaba la novela, pues que se acabe, que tengo sueño. Pero ahí sigo pensando quién escondió el papel, hasta mientras cuento las tortillas para mañana. Me acuerdo de mi mamá comentando igual frente a su televisión chiquita y nosotras diciéndole que era mentira. Ya sé que es mentira, no estoy confundida, lo que quiero es que ese señor deje de hacerse el inocente porque me cae gordísimo.
Body
Hoy me senté a comer antes de que se enfriara mi plato, cosa rara, porque siempre aparece algo cuando ya tengo la cuchara en la mano. Mi hermana se quedó atendiendo y me mandó hasta la mesa de la esquina para que no alcanzara la estufa. Al principio comía de prisa, como si me fueran a quitar el caldo, luego sentí el hambre de verdad y hasta el calorcito bajando al estómago. Tenía las piernas pesadas, me aflojé tantito las medias debajo de la mesa, que nadie me estaba viendo. No acabé nueva ni mucho menos, pero pude levantarme sin ese enfado del cuerpo cuando una sigue trabajando con pura probadita de aquí y de allá.