Emotion
El patojo preparó algo de comer para cuando yo llegara, sin foto, sin pedir permiso y sin incendiar la casa, MIRÁ VOS. No era nada complicado, pero dejó mi plato tapado y me dijo que comiera antes de empezar a recoger. Me dio una alegría rara verlo pendiente de eso, casi le pregunto qué favor quería. No quería nada. O todavía no ha presentado la solicitud jajaja. Me senté y le conté una tontería del café, él me contó otra del colegio. La enfermera llegó después y dijo que a ella nunca le guardaban así. Hicimos espacio para los tres. Estuve contenta toda la noche, aunque la cocina quedó como si hubiera servido cuarenta almuerzos.
Mind
Estoy probando cómo explicar una extracción a la nueva sin llenarla de palabras que nadie entiende el primer día. Yo le digo que escuche la máquina y ella me pregunta qué sonido exactamente, buena pregunta, porque ya lo espero sin pensarlo. Grabé dos pruebas en el teléfono y las escuchamos juntas, pero se oía más mi risa que el café. Toca hacerlo de nuevo con la boca cerrada, reto nacional. Quiero que pueda decidir cuándo repetir una taza sin estar buscándome con los ojos. La receta ayuda, claro, pero el cliente no se toma el cronómetro. Mañana dejamos dos tazas juntas y probamos despacio antes de que entre la fila.
Body
Hoy almorcé sentada antes de volver a la barra, cosa revolucionaria, avisen a los periódicos. Tenía el estómago vacío y ya iba por otra prueba de café, mejor guardé la taza. Con comida de verdad se me quitó esa sensación ácida que una termina confundiendo con hambre. Aflojé los zapatos debajo de la mesa y estiré los dedos, qué descanso después de tanta ida al molino. La muñeca seguía cansada pero dejé de apretar la cuchara como si fuera el tamper. Cuando volví, la compañera dijo que parecía otra. Tampoco exagerés, le dije, sigo siendo yo y esa jarra sigue mal puesta jajaja. Pero el cuerpo ya estaba menos encachimbado.